vendredi
Dádiva sin acometida
jeudi
L’anneau de Saturne
mercredi
Nocturno de su cuerpo
- Gabriela Trujillo
Horatio - Stay, illusion!
W. Shakespeare
(Au dormeur argentin)
Esta noche, desde inmemoriales lejanías, tu cuerpo se abandona a mi lado. Sin una palabra, esbozando un gesto que nada puede
- gesto tan vano de claroscuro -, mis dedos se vuelven luciérnagas en el cielo del cual pende tu lecho.
Un ligero soplo de luz dibuja tu boca de higuera, y hace temblar la estrella fugaz de tus manos. La luna recorre el filo de tus valles constelados; un tenue fulgor acaricia tus rincones más nublados.
Duermes como aquel pastor que la Diosa de la Luna amó en su sueño. Y mientras él dormía,
la Diosa, para hundirse en el destello de Endimión, habrase despojado de sus velos de rocío, lloviendo a besos que no podían despertarlo.
Duerme, que esta noche como Selene, vendré yo a perderme entre tus recifes. Aspiraré tu olor a marea alta, naufragaré de nuevo en tu marea baja.
Esconderé la imagen de tu cuerpo incandescente entre mis manos que se desvanecen - ahí, aquí donde se anidará tu recuerdo en la ausencia.
Duerme.
Desde tu lecho que boga entre las nubes, vete a otros paisajes más allá de mi penumbra, a tus sueños donde acaso me insinúo, siendo otra.
Duerme. Deja que tu brazo pese sobre mi costado, como si quisieras retener la parcela menguante de mi compañía.
Duerme, mientras me deslizo por tu cuerpo embrujado; que tus ojos sigan cerrados mientras me grabo tu olor en un olvido.
Duerme mientras venzo la tentación de dormirme a tu lado.
Duerme mientras me gana el miedo a despertarme sola, y que la luz del sol te haya disuelto como quimera.
Duerme, y así pueda irme yo primero de tu lado.
Duerme y déjame el ínfimo orgullo de ser yo quien te abandone.
Duerme, que la aurora no disipe el espejismo que tejimos en las sombras.
Duerme, que la vida no diluya este esbozo nocturno.
Duerme, que el despertar no separe lo que la ilusión unió esta noche.
lundi
Invocación a la menguante luna
- Gabriela Trujillo
Me desnudo enmascarada
Mi otro yo
nació de pájaros desconocidos
se disuelve cada noche en lunas de obsidiana
Es como el ojo del exilio
y celebra a diario
El misterio del eclipse
Memorias de una náufraga
Es el murmullo del oráculo -
Llega la noche y te sacude
Esa vieja angustia de saberte ajena
Exiliada dentro tuyo
Se asoma la luna y -
El tiempo es la visión voraz de una eternidad que se ahoga en el abismo
Huele a vida, pero siempre te nombra a tientas
Aquello que te arrullaba siendo niña
Y desaparece la única estrella
Que indicaba el fin de tu deriva
Palidece frente al enigma
La fuga que inventaste para verte libre
De sentirte hoguera
Gimes por llegar a algún lado
Por quemarte en otro fuego
Por entrar - cuando lo único que sabes es partir
Es hora de quedarte en algún lado
Aunque sepas que
El naufragio es tu único camino
Silenciosa vertiginosa
Entre máscara y espejo, nos encontró callando el día.
Fue una historia de silencio –
de un encuentro como grito, de gestos apenas pronunciados,
pero que llevaban en ellos el irrevocable abismo de una hoguera.
Y si es espejo – quién lo llama
Y si es máscara – quién la lleva
Y si es silencio – quién lo nombra
Nunca fue verbo mi silencio
Fue más allá del canto
Fue algo ajeno al soplo
Fue el silencio que a veces gime
Mentirosa vertiginosa
Entre máscara y espejo, nos encontró mintiendo el día.
Fue una historia de deriva –
de un encuentro como esbozo, de gestos apenas engañados,
pero que llevaban en ellos el irrevocable laberinto de una hoguera.
Y si es espejo – quién lo turba
Y si es máscara – quién se esconde
Y si es mentira – quién naufraga
Nunca fue falacia mi momento
Fue pura incandescencia
Fue algo ajeno al tiempo
Fue la verdad que siempre mengua
Canción de Marina
Si le canto a una visión
que al poseerme me desposeyó del día siguiente
si nunca hubo una mañana
en que yo pudiese adivinar sus ojos
si siempre erré buscándolo en otros marineros
si la búsqueda es lo que tanto anhelo
si la búsqueda es lo único que busco
SI ERRAR ES MI SIGNOY MI HOGAR LA MENGUANTE LUNA
Si Marina es mi nombre para ondear entre la vida
que sea de arena mi única vereda
y se escape entre mis manos
el ilusorio fin del viaje
Aviso de tormenta sobre Saturno
Intentaba evadirme por algún filo abandonado
(el despliegue del olvido en tierras conocidas)
Nombrarme en el espejo donde nada me veía
Fija la sonrisa
(áspero el resplandor)
Del otro lado del desasosiego
Se erguía el vendaval
- Y ahí me esperaba la ciudad sin límites
Huidizo el sendero
(abruptas las caderas de París)
Sin creer en los reflejos
Me disfracé de multitud
Y entre cada racimo de viento
Se me extraviaba la memoria
Se me borraban las ganas
Se me escondía una imagen
Se me callaba la vida
Ab imo pectore
Por la noche de San Juan hasta Marcelo
Eras la noche oscura
- el sol de jade negro, la dulce mortaja de mi hoguera –
Y eras el día errante
- el perfume más feroz de mis sueños, el centro telúrico de Buenos Aires-
Eras el escalofrío de mi ávida y silente piel
Me envolvías noche oscura desde el vientre de las sombras
Y una vez delirante – febril como cuando nace el alba-
Ondulé hacia los más lejanos resplandores de un eclipse de piedra
Noche - en tus aromas de azar
Dí la vuelta a una isla infinita en trece cuervos
Noche, lamiste el vértigo como una llaga
Y me diste tu espacio ciego
Noche que cambiaste el vino en savia
Y me diste de beber el relámpago en la palma de tu mano
- Noche, haz que de tu copa herida me quede siempre la embriaguez
Noche que me guiaste por las huellas sordas del desencuentro
Que desdibujas
El silencio del tiempo en su altar de fauces
Noche que nos enredaste
- Y mi voz eran tus palabras
Y tus palabras eran mi deseo
Y mi deseo era tu grito
Y tu grito desgarró mi pecho
Teatro Inmemorial - Gabriela Trujillo
Preludio : Azar de naufragio
Estoy casi sola en una galería de espejos que fingen el reflejo de mis mentiras: el atrio miente la hoguera, mientras mi quemadura inventa el fuego.
La que avanza y se me parece camina con todas las de la gravedad, mientras yo beso el techo desde la horca.
Todo transcurre al filo de un silencio intolerable.
1- ... Todo empezó en otoño...
A Rodrigo, argonauta: la poesía
Me cristalicé una tarde de bruma - el viento bailaba a orillas del Sena.
Mi reflejo se escondía ondulando en el velo murmurante de las aguas.
- Y entonces inventaré la magia, dije alguna vez en una promesa.
Esta tarde hace un año yo moría, y al ver a un transeúnte sin rostro sonrío como en un suspiro.
Es ahora el momento de las hojas.
Cada una cae, cae como caería el ojo profundo de Rodrigo desde su mirada sin retorno.
Y mientras el viento de otoño arde por algún irrealizable, sigo la curva de cada ojo que se despliega de su estado de hoja seca hasta su devenir de papalota.
El viento eleva la mirada de Rodrigo que se posa sobre los reflejos de la noche bajo el Sena.
Entre esos reflejos opalinos me disimulo y suavemente recuerdo un bolero, por las hojas secas y los cristales.
2- ... Y camina en demiurgo
Y alguien pasa borrando calles y abriendo cuerpos. Crea en el silencio el murmullo de los curiosos, los que no entenderán cuando nuestras máscaras lloren y ellos mueran de reírse en vano.
3- La música del agave
A Agustín, la huída
Canta, luna de agave. Que ensordezcan nuestros muros curiosos, que el secreto se vuelva melodía y que vuelvas tú, desafinado, a rasgar el velo de obsidiana.
Que al mediodía venga tu sol azul a insinuarse, creando sombras de silencio en nuestra gran sinfonía de mentira.
4- Mi espectáculo (Superstar Me)
A Charles, la vida
Empezaré siendo un grano de arena. Entraré en tu ojo para mostrarte mi interminable playa negra.
Seré luego sombra al mediodía ciego. Tu abrazo vendrá como el ocaso a perturbarme (no has de olvidar, soplón, dictarme lo siguiente: ser dolor, ser angustia mientras él se pierde en destellos), y cuando sienta que puedes enfrascarme, disfrazaré mi caballo de escoba y huiré, mientras me buscas más allá de mis penumbras.
Seré, de nieve o de cenizas, mariposa tras la mascára de la inocencia.
Gritaré al sentirme malamada, y vendré a lastimar el sendero por el cual te alejas.
Pintaré mis alas con el brillo de tus ojos, para que ciego sepas por quién perdiste la mirada. Vendrás entonces desde el horizonte recordando por qué te gustaba incendiar tus púpilas al filo de mi precipicio.
Despues del entreacto, haré malabares con un hilo. Este hilo que nunca te atará, tan grande como un alfiler y tan profundo como las mentiras.
Lo pondré de cabeza y caminaré sobre su reflejo moribundo, del otro lado del engaño.
Podrás entonces atrapar mi corazón de pacotilla mientras nuestras nubes bogan lejos y acaso se encuentren, en el soplo incontenible de esto que nos ata, más allá del olvido.
5- Mis personajes
Al imperdible Sebastian, el olvido – o lo que se le parezca
- Salomé
Mira cómo el sudor dibuja cada uno de tus anhelos. Cómo mis caderas dibujan la promesa de la horca. El deseo es como el torrente de sangre que corre de tu cuello hasta las piedras de mi danza.
Mira cómo beso tus labios inmóviles, atando tu cabeza inerte al más oscuro de mis velos espectrales. Mira cómo me hundo en el beso que negaste, profeta inútil de la ciudad que naufraga bajo el oleaje.
- Pinocchio
Soy de acero. Soy la pregunta inocente que no tiene respuesta.
Si no te miento sobre el día, te habré perdido sin ver la noche.
- Medea
¿Le has dicho cómo penetra la tormenta?
Y cuando le ofrezcas este vestido blanco de ira
- tejido con los hilos blancos del fierro ardiente de los celos -
Dile que la amo, dile que te ame...
Y si mi abrazo ardiente la envenena... Dile que Medea es tan blanca como el fierro ardiente del luto de las reinas
La Malinche
Me crees silenciosa vertiginosa
Es que mío es el canto de la ciénaga :
El parpadear de la Serpiente Nueva.
Mi aliento trae el polvo de lo que pronto destruirás -
Cuando me aventure
Del otro lado de tus ojos verdes.
Allá donde te espera la ciudad sin límites
En el filo de mi negra cabellera -
Pobre conquistador,
¿Quién te condenó a la hoguera de mis labios?
- Camille Claudel, orfeón para Enrique
Luciérnagas para verlo cómo huye ...
¡ Luciérnagas para verlo cómo huye! – para ver su huella plateada volviéndose tormenta cuando cierro los ojos y él está tan acá, tan ausente...
Torbellinos de azalea para que baje la marea hasta mi llanto – y que el eco de su voz abra el nuevo grito en que podré
¿podré?
Pensar un abrazo sin que me duelan ya sus hombros
Que su siesta no sea más la desbandada de mis sueños
pero que su recuerdo sea un párpado que tiembla de olvido - y entre en mí la ventana que abre el día
Huracán de precipicios, que se acabe el mundo y la ira sople, como un suspiro,
la melodía de la nueva luna.
La esposa de Loth
- Huye cuanto antes si tienes miedo de quemarte: he de quedarme para siempre amando al océano. Será su beso mi sarcófago de exilio.
- Ser o no ser (Penélope online)
Her (27/07/2005 18:30:15): I'd like to hear from you. tell me about storms and echoes, about sand and trains.
Him (28/07/2005 21:16:42): so, any cool stuff happening lately?
Hoy fui a buscarlo al lugar donde imagino que vendría para sorprenderme.
No vino.
Pero no lo esperaba: su llegada me hubiese distraído de imaginarlo tan lejano y tan mío.
Es ahí cuando nunca fue, como nunca estuvo, donde nunca ha sido – ahí que me hace falta.
Es ese lugar vacío que todos usurpan, ese espacio que nadie puede ocupar; su retrato se esboza de lo que los otros no pueden ser.
Es el negativo de todo lo que es: no es un dejar de ser, es un nunca haber sido.
Y si de verdad me lo cruzara por acá, a ése que no existe en ningún lado... lo borraría de regreso a mis anhelos.
No es su huella lo que me lo recuerda, es .... es la estatua de cera perdida de mi memoria. Recuerdos de lo que nunca ví.
Es desde hace diez años al único que espero.
- De cinco a siete...
- Y de vez en cuando, los domingos...
Improvisación de Insomnio
A Carlos que me quita el sueño
(primer movimiento: 1.15-1.23 am)
Deja que conjure el día, Noche.
Abre en mí tus manos finas, derrámate e ignora el tiempo.
(Si han de preguntar
Cuál es el día que prefiero
Diré siempre
- relámpagos bajo la piel, rocío cayendo de mis ojos extenuados-
Mi día más íntimo: la Noche)
No vives, Noche, simplemente eres
Noche,
Deja que llueva tu soberbia
Tu día sin sombras
Tu fragancia de agua y de fuego
Noche, ineludible,
Que venga a atormentarme mi propia imagen
Tu puñal descollando entre espejismos
AJENA - Primeros poemas de Gabriela Trujillo
Amores en espectro
Gaspar en la noche
A Gaspar
Con el alba escondida
En el hueco de su mano
No abrió el día
- Desde el fuego de sus ojos,
Llegó justo a tiempo
A la hora que lo esperaba
Pero a la mañana siguiente
Era de noche todavía
Berenice o La mentira de Scheherezada enamorada
A Titus
Por las noches tejo estrellas fugaces
(para creer que aún me acuerdo)
Déjame que te cuente la muerte el olvido la espera
- Necesito una palabra diáfana
Máscaras luminosas y ligeras
Que puedan acariciar tu ausencia
Y hundirse en el abismo
Allá donde se trama el olvido
Déjame que te cuente, deja que te cuente el instante
El instante ciego que quisimos descifrar
El instante mudo que buscó tu cuerpo
Las horas secretas
Al espectro de Hastings.
Me veo sentada en el sillón azul
Escribiendo frases largas como un pasillo
Me imagino sobre la alfombra roja
Enrollándome para sentir un trozo de mi cuerpo
Me siento en otro lado
Allá donde me llama el silencio
La parte trasera de un libro que no se escribe
Entre el sillón azul y el libro sin portada
Se estira un grito de vacío
Me alargo de suspiro en suspiro,
Y lo que explota al centro
Es tan frío como viento de lago
Como cuando, inconsolable, se rompe una nube
mercredi
Gabriela Trujillo et ses homonymes... (Or : my name is Google me!)
2/ Cambiese de nombre. Casese. Aun sin musica?
3/ Invéntese muchos dobles. Monelle.
-- Monelle!
(Meidosemme)
samedi
Más frágil que el cristal
(o Cher Connu Inconnu)
ayer lo ví y sé que no hubiera tenido que.
Ya sabía que me iba a doler tanto verlo, aún sin conocerlo. (Vous vous reconnaîtrez, vous me lirez ainsi aussi). Tenía los ojos de ese color que había imaginado, ay ay ay yo tan bestia. Ni le dije que amo a Schoenberg.
Pero (disculpa, orgullo y afirmación) soy una meidosemme !
D'une brume à une chair, infinis les passages en pays meidosem...
Trente quatre lances enchevêtrées peuvent elles composer un être? Oui, un Meidosem.
Ils prennent la forme de bulles pour rêver, ils prennent la forme de lianes pour s'émouvoir.
ET :
D'ailleurs, comme toutes les Meidosemmes, elle
ne rêve que d'entrer au Palais de Confettis.
(Citations d’Henri Michaux)
jeudi
KAIROS
Kairos era, en la Grecia antigua, el dios del momento oportuno.Se le representaba como un joven de cabellos largos al frente,
calvo por detrás... fugit amore.
de tu sombra efímera,
no era alba ni mañana
Era que desde tu vida tan lejana
- un tempo de horarios y promesas cumplidas -
me salvaras de los miedos
Me entregaras a esta noche
Era que del juego fugaz de las tinieblas
Pasajera, me inventaras a partir de lo fugaz
Nunca quise ver en detalle
el fondo de tus ojos constelados
Ni adivinar al despertar
el vacío desde el cual te deslizas hacia el día
Nunca quise embriagarme de felicidad
con la ambrosía de tus costumbres
Ni perderme en la jaula
tan dorada de tu calendario
Era que me salvaras de mí
Que esta noche construyeras el mundo, demiurgo,
Que ciego lo destruyeras esta noche,
sin estatuas de sal
No pedí el épico despliegue de tu desaparición anunciada
- Caballo de Troya disimulando el arsenal de tu regreso
al reino difunto de lo cotidiano -
Nadie como yo te hubiera visto partir
- tan enamoradamente, tan definitivamente—
hasta la otra orilla de los eones que nos separan
Nunca quise
que vinieras y yéndote prometieras reconocerme
Pero que simplemente – fueras y te fueras
mardi
Luz ceniza
Da in Sebastians Schatten die Silberstimme des Engels erstarb…
Georg Trakl
La noche en que me desveló el olvido
Abrió el abismo
Noche adentro, noche plutónica
la ceniza de un murmullo
Soy yo quien miente este olvido
Y - soy el testigo perdido de lo invisible.
-- aunque deba nombrarte—
es la noche abierta de tu índice etéreo
El eclipse en sordina
que acarreaban tus rasgos tempestuosos,
los destellos ciegos de un opaco laberinto.
Y –hasta nunca - soy el íntimo guardián de lo invisible.
que tus ojos claros encerraban tanto vacío
que tu luz ceniza fuera la promesa de un exilio
que tu luna roja habría de tejer –hasta el alba-
las remanencias de tu penumbra
te llama sin cesar
Cuando la nostalgia no tiene nombre –
entonces te pronuncio
entonces enramo tu silueta cóncava
te esquivaras al fin
Carta de una náufraga a ella misma
Desde la última vez que vimos el sol
Hoy todas las palabras
exageran de manera falaz
las dimensiones de la noche
la oscuridad de lo que nos rodea
Pero la noche no es tan grande
que no podamos encontrarnos
ardiendo en algún rincón de las tinieblas
Desde la cubierta donde yaces pálida
Yendo hacia donde nunca quisiste ser
Podrás nombrarme estando ausente
Bogando hacia lo que nadie quiso ver
Podrás a la hora del silencio
Gritarme entre las olas
Estaré, ondeando hacia lo imposible,
Centelleando hacia el desasosiego
Me iré
Siendo de nadie y derivando entre los raudales
Podrás recordarme siendo niña
O imaginarme
Errando entre los conjurados de este mundo
Siendo ninfa, siendo mar
samedi
Impromptu noche adentro (versión corta) - o Carta de una ahogada
Noche adentro, noche plutónica
Soy yo quien miente este olvido
- Soy el testigo perdido de lo invisible.
Seducido el silencio, abierto el abismo...
No es el canto de tu ausencia, Sebastián, es la noche abierta de tu huella invisible, la melodía en sordina que acarreaban tus borrosos rasgos, los destellos ciegos de aquella madrugada perdida.
- Soy el guardián perdido de lo invisible.
Qué áspera tu sombra:
quién iba a pensar que tus ojos claros encerraban tanta ausencia
Alguien en la noche te llama sin cesar cuando la nostalgia no tiene nombre – entonces te pronuncia-
Cuando la soledad embriaga – entonces se enrama tu silueta cóncava
Hasta el final de la memoria
Imperdible Sebastián, te reconocieras al fin en estas palabras tan llenas de tu sombra
Antes de disolverte en un puñado de cenizas
Ahora tiemblo de frío mientras la corriente me arrastra, y tengo catorce años para siempre mi pelo se enreda entre las algas y sin jamás haberte visto ya te olvido.
**
O como diría la Tsvetaieva:
“ Si no me olvida como lo olvido, es porque nunca me sufrió como yo lo sufría a Usted. Si no me olvida absolutamente, es porque no hay nada absoluto en Usted, ni siquiera la indiferencia. Yo acabé por no reconocerlo; Usted nunca buscó conocerme”.
Invocación a la menguante luna
A Fatima
Mi otro yo nació de pájaros desconocidos
se disuelve cada noche en lunas de obsidiana
Es como el ojo del exilio
y celebra a diario
El misterio del eclipse
Memorias de una náufraga
Es el murmullo del oráculo -
Llega la noche y te sacude
Esa vieja angustia de saberte ajena
Exiliada dentro tuyo
Se asoma la luna y -
El tiempo es la visión voraz de una eternidad que se ahoga en el abismo
Huele a vida, pero siempre te nombra a tientas
Aquello que te arrullaba siendo niña
Y desaparece la única estrella
Que indicaba el fin de tu deriva
Palidece frente al enigma
La fuga que inventaste para verte libre
De sentirte hoguera
Gimes por llegar a algún lado
Por quemarte en otro fuego
Por entrar - cuando lo único que sabes es partir
Es hora de quedarte en algún lado
Aunque sepas que
El naufragio es tu único camino
Silenciosa vertiginosa
Entre máscara y espejo, nos encontró callando el día.
Fue una historia de silencio –
de un encuentro como grito, de gestos apenas pronunciados,
pero que llevaban en ellos el irrevocable abismo de una hoguera.
Y si es espejo – quién lo llama
Y si es máscara – quién la lleva
Y si es silencio – quién lo nombra
Nunca fue verbo mi silencio
Fue más allá del canto
Fue algo ajeno al soplo
Fue el silencio que a veces gime
Mentirosa vertiginosa
Entre máscara y espejo, nos encontró mintiendo el día.
Fue una historia de deriva –
de un encuentro como esbozo, de gestos apenas engañados,
pero que llevaban en ellos el irrevocable laberinto de una hoguera.
Y si es espejo – quién lo turba
Y si es máscara – quién se esconde
Y si es mentira – quién naufraga
Nunca fue falacia mi momento
Fue pura incandescencia
Fue algo ajeno al tiempo
Fue la verdad que siempre mengua
Canción de Marina
Si le canto a una visiónque al poseerme me desposeyó del día siguiente
si nunca hubo una mañana
en que yo pudiese adivinar sus ojos
si siempre erré buscándolo en otros marineros
si la búsqueda es lo que tanto anhelo
si la búsqueda es lo único que busco
SI ERRAR ES MI SIGNOY MI HOGAR LA MENGUANTE LUNA
Si Marina es mi nombre para ondear entre la vida
que sea de arena mi única vereda y se escape entre mis manos
el ilusorio fin del viaje
Aviso de tormenta sobre Saturno
Intentaba evadirme por algún filo abandonado
(el despliegue del olvido en tierras conocidas)
Nombrarme en el espejo donde nada me veía
Fija la sonrisa
(áspero el resplandor)
Del otro lado del desasosiego
Se erguía el vendaval
- Y ahí me esperaba la ciudad sin límites
Huidizo el sendero
(abruptas las caderas de París)
Sin creer en los reflejos
Me disfracé de multitud
Y entre cada racimo de viento
Se me extraviaba la memoria
Se me borraban las ganas
Se me escondía una imagen
Se me callaba la vida
Memorias de una náufraga
Es el murmullo del oráculo -
Llega la noche y te sacude
Esa vieja angustia de saberte ajena
Exiliada dentro tuyo
Se asoma la luna y
El tiempo es la visión voraz de una eternidad que se ahoga en el abismo
Huele a vida, pero siempre te nombra a tientas
Aquello que te arrullaba siendo niña
Y desaparece la única estrella
Que indicaba el fin de tu deriva
Palidece frente al enigma
La fuga que inventaste para verte libre
De sentirte hoguera
Gimes por llegar a algún lado
Por quemarte en otro fuego
Por entrar - cuando lo único que sabes es partir
Es hora de quedarte en algún lado
Aunque sepas que
El naufragio es tu único camino
Merry-go-round
Me permito escribirle en esta noche (nunca lo hago mientras brilla el sol), ya que después de tanto tiempo su llamado se hace insoportable.
Verá, en las fotos de mi memoria, es Usted quien siempre sonríe enmascarado, Usted quien da la espalda, Usted que siempre está borroso. Frente a esta imagen suya que no logro alcanzar, permítame decirle que no toleraré más sus intromisiones.
Su actitud me parece inaceptable, ya que de manera soberbia se permite despertarme cuando me repantigo en el lecho tibio de la costumbre, se atreve a interceptarme mientras camino al paso de las multitudes serviles entre las cuales me confundo con un honorable anonimato, y comete estos perjuicios sin jamás desvelar su tan escandalosa y corrosiva identidad.
Déjeme advertirle que no dejaré que se inmiscuya en el cuadro admirablemente fijo y previsible del cual gozo desde el momento en que detalladamente planifiqué mi vida para que nunca se alteraran mis esquemas. Sepa que aspiro: a toda una vida de contracción al deber tan noble de respetar los horarios del empleo de autómata que se me ha atribuído, a descansar los fines de semana nutriéndome de los productos que me ofrezca el más básico divertimiento, a creer que soy libre para luego trabajar más arduamente el día siguiente, que será igual al que le sigue. De esta manera, le estaré muy agradecida si cesa de torturarme cuando me aburro en compañía de colegas tan conformes como yo con la mediocre vida que otros nos designaron.
Tal vez cuando me haya jubilado y goce de la modesta pensión de burócrata que me reservan aquellos a quienes he consagrado mi vida, cuando mi cuerpo deforme de trabajar siempre a la misma cadencia me anuncie el inevitable crepúsculo de mis instintos, entonces podré invitarlo a tomar un té en las tacitas de porcelana que no utilizo desde que me casé (por miedo a quebrarlas, ¡tan bonitas!), zurciendo las medias del hastío que me deja una vida sin sorpresas ni alarmas, viendo como cae el día sobre mis ojos extenuados de no ver nada.
vendredi
« NIGRA SUM SED FORMOSA »
Fue el Solsticio de Invierno en este hemisferio. La noche más larga, que engendra los días por venir.
Estaba yo en la gran torre en el flanco del abismo, a orillas del mar. Para celebrar el nacimiento de la luz, velé sobre un suntuoso atrio el fuego, "y los ojos de mis ojos soñaban muy cerca de la orilla".
Pasé los días frente al mar, recóndita en un rayo refulgente, enviado por el mar - más dorado que nunca. Recóndita en el silencio - lejos de la gente.
Tuve miedo, sobre todo por las noches. Luna nueva. Te lo dije? La noche era negra - pero hermosa.
CELAN para el Gran Maestre en el Solsticio
cuánta verdad en estos poemas. En la fiesta dela luz, bebe de su mano, su siempre suya
Monelle
ALABANZA DE
En el venero de tus ojos
viven las redes de los pescadores del mar delirante.
En el venero de tus ojos
el mar mantiene su promesa.
En ella arrojo yo,
corazón que entre los hombres ha morado,
las prendas que llevaba y el resplandor de un juramento:
Más oscuro en lo oscuro, más desnudo estoy.
Tan sólo al desertar soy fiel.
Yo soy tú cuando soy yo.
En el venero de tus ojos
derivo y sueño un rapto.
Una red captura entre sus nasas una red :
y nos abandonamos enlazados.
En el venero de tus ojos
estrangula su cuerda un ahorcado.
**
“ La Noche, cuando el péndulo del amor balancea
entre el Siempre y el Nunca jamás,
tu palabra se une a las lunas del corazón
y tu ojo azul
de tormenta tiende el cielo a la tierra
el Expirado nos roza
y el que Falta encanta el espacio, grande como los espectros
del futuro.
vale para el Enterrado en lo más íntimo;
besa, ciego, como la mirada
que intercambiamos, el tiempo en la boca”.
mercredi
Ungaretti a la hora de los espectros/ à l'heure des spectres
Y Giuseppe Ungaretti. En italiano, por veces. Traducciones al español de la insoportable Gabriela Trujillo, quien se guardó por veces en el teclado las magníficas versiones originales en italiano. Su favorito es el "Caracol".
Finestra a mare
Balaustrata di brezza
per apoggiare la mia malinconia
stasera
Fenêtre sur la mer
Balustrade de brise
pour accouder ma mélancolie
ce soir
Ventana sobre el mar
Balaustrada de brisa
para apoyar mi melancolía
esta noche
**
Malinconia
Calante malinconia per il corpo avviuto al suo
destino
Calante notturno abbandono
di corpi a pien’ anima
presi
nel silenzio vasto
che gli occhi non guardano
ma un’ apprensione
di quest’orologio
ch’è il cuore
Mélancolie
Mélancolie qui descend au long du corps lié à
son destin
Nocturne abandon qui descend
de corps à pleine âme
pris
dans le vaste silence
que les yeux ne regardent pas
mais une appréhension de cette horloge
qu’est le cœur
**
Solitudine
Di giorno mi protegge solitudine
E quando è notte mi fa scudo angoscia.
Nell’ombra mia sigillo, il tuo pensiero
Ed è il suo scrigno un’anima fanciulla.
Del primo incontro l’attimo passò
E, breve, il tuo ritorno l’indomani
Mi ha chiusso come in tumulo di secoli.
Solitude
Le jour la solitude me protège
La nuit l’angoisse est mon bouclier.
Dans l’ombre je scelle ta pensée
Una âme d’enfant est son écrin.
De la première rencontre l’instant est passé.
Fugitif, ton retour prochain
M’a comme emprisonné dans un sépulcre de siècles.
**
El Caracol
I
A un caracol de lo oscuro
Si tú, queridísima, acercaras
Tu oído de adivina,
Te tendrías que preguntar:
“ ¿De entre los ecos dispersos,
De dónde nos viene este estrépito?”
De un estremecimiento tu corazón callaría
Si después de aquel grito,
Entre los ecos engendrado, escudriñaras
También a tu temor a escucharlo.
Dice su respuesta a quien lo interroga:
“Insoportable, aquel tumulto llega
Del cuento de amor de un demente;
Y de ahora en adelante es únicamente perceptible
A la hora de los espectros”.
II
Sobre el caracol de lo oscuro
Si tú, queridísima,
Apoyaras tu oído
De adivina : “¿Por dónde – me preguntarías-
Se abre camino aquel grito
Que, entre las voces encantadoras,
De un súbito escalofrío hiela el corazón?”
Si tú este miedo,
Si tú lo escudriñaras bien,
Mi temerosa amada
Contarías sufriendo
Un amor demente
Que de ahora en adelante se podrá, únicamente,
Evocar a la hora de los espectros.
Sufrirías aún más
Si apareciera en tu pensamiento
Como un oráculo, el murmullo del caracol aquél,
Que anuncia el recordarme
Cuando me haya vuelto espectro
En un lejano futuro.
Le coquillage
I
A un coquillage de la nuit
Si toi, très chère, tu faisais aborder
Une oreille de devineresse,
Force te serait de demander :
« A travers cette dispersion d’échos,
D’où ce vacarme nous parvient-il ? »
Dans un frisson ton cœur se tairait
Si ensuite ce cri
Par les échos engendré, toi, tu le scrutais
En même temps que ta peur à l’entendre.
Il dit, sa réponse, à qui l’interroge :« Cet insupportable tumulte vient
Du récit amoureux du dément ;
Désormais il n’est perceptible
Qu’à l’heure des spectres ».
II
Sur un coquillage de la nuit
Si toi, très chère, tu pressais ton oreille
De devineresse : « Par où – me demanderais-tu-
Se fraye-t-il sa route ce cri
Qui, parmi des voix enchanteresses,
D’un soudain frisson glace le cœur ? »
Si toi cette peur,
Si toi tu la scrutais bien,
O ma craintive que j’aime,
Tu songerais
Que notre amour dément
Ne pourrait plus être évocable un jour
Qu’à l’heure des spectres.
Tu souffrirais davantage
S’il devait t’apparaître à la pensée
Comme un oracle, ce murmure de coquillage,
Qui confirmerait la prochaine
Ressouvenance de moi déjà devenu spectre.
samedi
Paul Celan
"Ô l'un, ô nul, ô personne, ô toi:
où cela allait-il, puisque cela n'allait nulle part?
Ô tu creuses et je creuse, je me creuse jusqu'à toi"
( ô einer, ô keiner, ô niemand, ô du...")
Les Nourritures terrestres
André Gide
Monelle et ses soeurs / Monelle y sus hermanas
"Pour nous, tout désir est nouveau et nous ne désirons que le moment menteur; tout souvenir est vrai, et nous avons renoncé à connaître la vérité.
ET TOUTE HABITUDE NOUS EST PERNICIEUESE; CAR ELLE NOUS EMPÊCHE DE NOUS OFFRIR ENTIÈREMENT AUX MENSONGES NOUVEAUX".
Marcel Schwob
"Para nosotras,todo deseo es nuevo y no deseamos más que el momento engañoso; todo recuerdo es verdadero, y hemos renunciado a conocer la verdad.
Y TODA COSTUMBRE NOS ES PERNICIOSA; YA QUE NOS IMPIDE ENTREGARNOS ENTERAMENTE A MENTIRAS NUEVAS"
¿Y por qué un BLOG?
Por decir cosas, por tener un espacio íntimo al que puedo invitar a mis amigos, dispersos por el mundo entero, o dispersos por el tiempo presente.
Los puedo acojer, vestida de blanco como Emily Dickinson.
Tal vez para que la amistad vibre al unisono de los tiempos modernos. Finalmente, lo que se pone en juego no es tan distinto de lo que se juega en la publicación de los diarios íntimos, versión cortada.
Con la ventaja que no se necesita editor, y que está la paciencia de los amigos. Los que no querrán leer todo, y que podrán recorrerme - oblicua y fantasmagórica.
Será un larvatus prodeo: me desnudo enmascarada.
Laure
Jean Rhys

- Why is all this dangerous?
- because I have been accused of madness.
But if everything is in me, good, evil and so on, so must strength be in me if I know how to get at it.
- This is the way?
- I think so.
- ALL RIGHT THEN. BUT BE DAMNED CAREFUL NOT TO LEAVE THIS BOOK ABOUT _____".

